miércoles, 17 de agosto de 2016

DECAPITADO

DECAPITADO por Dadelhos Pérez (romancero, que no romance)




Línea fragmenta difusa a lo lejos que oteara, pues cerca anida desánimo del vencido. Yelmos caídos con sus protegidas, acéfalos cuerpos inertes entre las brumas incoherentes que nublaron raciocinios sensatos concediendo delirios sembrados en la colina que me espera. Por eso miro al raso, impávido frente a la muerte, rumiando el segundo que más anhelara frente al destello plata que pretende mi existencia. Buceando con insistencia a través de mi sino abocado a las puertas del finito, con ojos marchados a la línea fragmentada que viera mientras me separaba de mi cuerpo tras la caricia nítida y albina que anuló tormento, desgajó mis carnes. Regó yerba ahogada entre barros provocados por densa savia de segundos vida de esas otras que marcharon.
Fuere cierta si pensase tras besar a la parca aun quedando entre mundos incomprendidos, admirando los momentos que compartimos en tiempos desarmados. Tu sonrisa acude mientras el filo sacude extinguiendo el infierno (…) Miro línea fragmenta difusa, nada confusa, antes de aterrizar en el suelo, muerto, hielo, pasado, olvido o recuerdo fugaz en el cadalso brutal que comparto con centenares ya aliviados, hundidos en la desidia del abatido por metal sediento, por honor mal encauzado o en nombre de patria resumida en cuentas dinerarias y toneladas de paja, la misma, aún viva, donde descansa mi testa tras liberar mi alma...
Fui paladín ventura con forja mentira, un asesino arrebatando vidas hasta alcanzar el zenit adverso en la colina quitanza, admirando lo descrito hasta dormir eterno... Sin olvidar en mi olvido el amor que la proceso desde mí espanto ajusticiado... Porque hoy, mi amor ausente, mi diosa latente que suspira entre esperas e impaciencias, hoy, soy el decapitado.



© Dadelhos Pérez