LO QUE DICEN MIS OJOS




L
a isla del nulo aislamiento me ha servido para vislumbrar momentos ajenos convertidos en propios gracias a la escritura. Cuidado, no vayas a pensar que no me expuse desnudo frente a la señora existencia puesto en pelota picada sigo tranqueando por su efervescencia.
La cuestión es que una vieja amiga que hace décadas que no veo, me confesó que vio en mis ojos… ¿Tristeza?...Por el endiablado invento del Messenger…
Llamé de inmediato a María (mi actual diosa) para preguntarle qué encontraba ella al contemplar mis ventanas del alma… No puedo evitar estas criadas por el simple hecho de ser un niño de 45 años…
Me contestó aún con menos azúcar:
“…Eres rima peleada con la prosa que canta poemario en el centro argumento de la novela social, el salmo que te susurró la existencia tras exponerte sin pudor a ella…
Tus reflejos emanan tormentos vencidos, destilan delirios razonados iluminando tu esencia cual ser humano, sin excusas…
La verdad verdadera de alma sin escudos o armaduras asoma siempre por las ventanas del alma…Concretó: Pepe, desde que te conozco jamás apartaste la mirada de nadie, puede que tu amiga viera en tus ojos el reflejo de su propia tristeza.”
P.D. No es importante, soy consciente, pero resultó novedoso y quise contrastar con aquella que mejor me conoce (María) la cual, me fotografió con palabras.
Me despido no sin antes desearles de lo bueno lo mejor con un hasta entonces, hasta ahora.
©Dadelhos Pérez