martes, 1 de marzo de 2016

AMOR, AMOR, AMAR por Dadelhos Pérez

AMOR, AMOR, AMAR por Dadelhos Pérez

Llamo a la luz en plena oscuridad, esa que impera cual emperatriz del día frenando toda mi rebeldía e impidiéndome volar…
… Cruzar el cielo gris soplando las blancas nubes, matando incertidumbres, nadando en la mar luz del astro sol tras disipar los humos que lo anegan.
Y músicas encerradas en mí de adentro brotaran liberándose por cada poro piel, expulsando asquerosa hiel cuando nuestras miradas se crucen.
No dudes, mi diva, porque no pienso dudar escuchando canto de tus labios encarnados, cual solista de nuestra canción que eterniza estribillo de vida ahogando por siempre en océano luz a la temida oscuridad.
Amor, amor, amar; entran pues cuatro acordes sin cambiar el tempo ni compás, y rompe sonrisa que antecede beso en mi alma amparada en la tuya, diluyéndose ambas en una, acá, mi vida, más acá que nunca; en los confines adentros, prisioneros, que despiertan afuera mermando posibles que fueran por los imposibles que son…
… Por eso llamo a la luz en plena oscuridad, esa misma que impera cual emperatriz del día tapando mi rebeldía; aun incapaz de corromper la ensoñación que me guía hacia tu vera, liberándome de la condena una noche más y un día menos, para volver a ensoñarte en paso adelante que linde atraviesa; dejando atrás el despierto reja reuniéndome con el prisionero que balata estribillo repite cual susurro de banda sonora:
Amor, amor, amar; corazón frena a manos de la condena llegándote a tocar. Sentados en la paciencia donde nada se pierde pues solo ganar, envuelve nuestro reencuentro en el insomne del abatido que encuentra brío bajo el candor de tu estar marchado… Amor, amor, amar; dulce que amarga al albear con pitido constante que arrastra al día devolviéndome al mundano de mi cárcel soledad; tras perderte en el físico y encontrarte todas las noches que me restan, en el dormido donde eres inmortal.

Amor, amor, amar…