jueves, 25 de febrero de 2016

Capítulo 13 “La cabeza de Tizón.”


REY MALDITO por Dadelhos Pérez.
Capítulo 13º, “La cabeza de Tizón.


No estaba dispuesto a conceder, Tierno Tizón conocía los fatales firmados por su abuelo en el pasado, siendo consciente que las cartas marcaban destino sin vuelta atrás. Con paso decidido caminó hasta la altura del emisario agarrando el pergamino lacrado con el nuevo sello real, para acercarse a una de las piras donde lo lanzó sin leer.
No temáis, mensajero. Yo no soy como tu falso rey, no mataría la paloma enervado por el mensaje.—Devolviendo mirada al aterrado.—Puesto que no lo leí. En vuestras manos queda destino, soldado. Podéis regresar al bastión, ninguno de mis leales osará atacaros; pero seguro que sospecháis la reacción del efímero monarca, mi buen abuelo.
Mi señor, solo cumplo órdenes.
Por eso mismo, soldado. Sólo debéis decidir el mariscal que os las dé. Luchar uniéndoos a mis legiones donde puede que la gélida os alcance. O regresar al bastión para acomodar cabeza en el tocón a la espera de la corta testas; en ese caso, la muerte sería rápida tanto como segura.
Alteza.—Hincando rodilla en el suelo.—Prefiero vuestra magnanimidad esgrimiendo acero en batalla al igual que muchos otros engañados que defienden las murallas.
Sois sabio por necesidad, puede que cualquier otra decisión os guiara hacia el desastre, o puede que vuestras palabras os condenen.—Desenvainando hermosa daga engalanada con diversas piedras preciosas incrustadas en la empuñadura.—No soporto débiles de convicción, soldado.
La batalla fue cediendo terreno al joven insurrecto y su aliado musulmán causando estragos en los afines al rey Tizno Tizón, sobre todo desde que dejó de dirigir el general Duplóh al partir en barcaza hacia el este, bajando por la poderosa corriente del río para alcanzar la salada sin ser descubierto por el enemigo, y cabalgar ergo hasta la frontera norte por la costa. Entretanto, el rey procuró estrategia que fracasó cuando tras horas de asedio las tropas de su nieto consiguieron entrar en la fortaleza provocando la rendición sistemática de los defensores, los cuales, juraban lealtad al Rey Tizón, Tierno Tizón, reverenciando al trote animoso del blanco corcel que cabalgaba entrando triunfante en el bastión del Llano.
No dio crédito al capricho del destino que le guardó idéntico final que su acero procurase en la Alta a Godofredo. Varios fieles permanecían nerviosos en la sala, a la espera del desastroso desenlace mientras el viejo se sentó de cara a la única puerta de acceso. Los vítores de aquellos que lo vitorearan al unísono clamo de rey, rompían el silencio de la hermosa sala muerte que se colaba por el balcón presidencial, sonando numerosas pisadas que avanzaban por el pasillo hacia ellos.
¡Majestad! Debe salir de aquí cuanto antes.—Insistió uno de tantos.
Soy viejo, lo bastante como para barajar los posibles imprevistos como los imposibles previsibles. Salid todos de la sala y mostrad lealtad a mi nieto.
¡Jamás! No abandonaré a mi rey.
Lo harás por mandato, ¡obedeced!
La comitiva victoriosa encaró el pasillo que moría a las puertas de la sala, donde esperaban arrodillados junto a la abatible la guardia real que se puso a las órdenes del joven Tierno cuando éste llegó a su altura. Las puertas cerradas provocaron que saltaran todas las alarmas en el aguerrido vencedor. Miró a su instructor y aliado Mohamed, silenciado, ordenando con gesto mano al resto que abandonaran el corredor.
Es el momento que esperábamos, señor. Debe coronarse y organizar la auténtica batalla.
Demasiado fácil, Mohamed. Esto no cuadra, mi abuelo es perro viejo, sobrevivió en los infiernos, reclutó simpatizantes...
Tizno, alteza, ha sido la llave que abrió matanzas, de hecho, las seguirá abriendo mientras exista. El Sultán os lo explicó cediendo sus fuerzas para acabar con la amenaza. Pronto llegará Gorín y su ejército, debemos prepararnos.
Desenvainó desprendiéndose de la capa negra, sus ropajes en pulcro blanco salpicado por sabia vital del fragor de la algarada, guerrera ilustre donde figuraba la cruz de san Andrés y la media luna en extraña comunión, imagen que lo condenaría a las llamas purificadoras en los cruzados reinos nórdicos, el vasto imperio del señor de la guerra.
Si lo preferís, yo mismo me enfrentaré al viejo, señor.—Murmulló agarrando el brazo del joven.—Entendería la dificultad de acabar con su sangre, alteza.
Mi abuelo no es mi sangre, Mohamed; pase lo que pase, esto debo hacerlo yo. Si caigo, liquidad al viejo y coronaros rey vos mismo, detened a Gorín.
Sangre y honor, majestad.
Sangre y honor.
Accedió cerrando tras de sí para descubrir al insurrecto rey Tizón sentado frente a la puerta armado con espada, la cual, aguardaba impaciente por culminar la obra de su amo...
Solitario, cabalgó entre los cadáveres resultantes de la batalla y aquellos que los retiraban en carretas tiradas por bueyes alcanzando las murallas ruinas del Llano. Descabalgando presuroso para dar mensaje al mando con hora nueva...
El letal enemigo se adentraba en las tierras del reino esmeralda con ingente ejército bien armado, maquinaria de guerra, densa caballería pesada y la horda mercenaria conocida como los leones, bravos sarracenos despiadados que no conocían la derrota.
Mi señor.—Entregando el pergamino al musulmán.
Preparad la defensa, colocad arqueros y que nuestra caballería se posicione de acuerdo al plan. En cuanto al emisario, enviadle al ducado Mar. Pronto el rey Tizón encabezará nuestro ejército, retiraos.


Llega el final del primer epílogo que pronto estará disponible en formato pdf y papel, sé feliz siempre, no te pongas excusas.