viernes, 22 de julio de 2016

Querida incertidumbre

Querida incertidumbre:

Soy consciente de su juicio acerca de la lógica que perpetuamente antepongo frente a cualquier lance, así como de la incomodidad que ésta le ha causado. Siento en el alma haber contribuido en su precipitada marcha tras el advenimiento romántico que compartimos en tiempos romanceros.
Confieso que la echo de menos aunque siempre replegado en cierta prudencia, sin poder dejar de entrecomillar mis labios al recordar sus proezas que tan buen resultado fructificó. De cuando deshojaba margarita en aras del deseo y usted impregnaba cierto desconcierto que me empujó a la valentía; o cuando llegó el primer beso donde apareció fugaz entendiendo ergo que sobraba, para marchar segundo volviendo al siguiente.
Tan solo quería agradecerle las noches en vela, las horas expuestas frente al blanco papel conquistado por poesía entre su adversa y usted, puesto albergué certidumbre en cuando al sentimiento que todavía me impera entremezclado con su porte que me hacía dudar de lo que ella pudiera sentir. Le ruego no tenga en cuenta mi actual situación ni sufra aflicción en desolado cuarto olvido, en cualquier momento, aun breve, sabe que la resucitaré mortificándome en océanos de dudas.
Quisiera comunicarle desde neta humildad y la comprensión que compartimos, que al igual que con la señora inocencia, la sigo añorando desde el segundo extraño a la centésima alcanzada del amor presente; puesto éste último gobierna poderoso en tierras universo que descubro a cada momento, como por ejemplo, cuando rompe risa inundando el salón, se acurruca a mi lado cada sábado noche viendo la caja tonta; o simplemente me dedica mirada atención que siempre procuro corresponder con la naturalidad que ella me corresponde, sin esfuerzo.
Quizás vuelvan nubarrones encapotando horizontes que me dejen de nuevo a su merced, caminando errático por el fango del seguro para aterrizar en el quizás, usted ya sabe a qué me refiero.
Hasta el momento reservado que nos queda por compartir, la emplazo junto a la soltera sorpresa a cualquier minuto disfrute, con el deseo de que sea feliz y todo lo contrario, haciendo gala de su inequívoca personalidad.
Atentamente:
Aquel que sigue creyendo.

P.D.: Detrás de la felicidad se esconde la realidad que la hace posible, siendo compromiso necesario recurrir de vez en cuando a usted para espantar a la enemiga desidia. Gracias por existir.


®Dadelhos Pérez