miércoles, 31 de agosto de 2016

Descansa viejo, descansa.

Descansa viejo, descansa.



Retuerce esperanza a cada calada de hiel, a cada bocanada cementerio. Sentado allá en soledad que no acibara, recordando lo acordado por sentirse útil dentro de la inutilidad acuciante. Humo entra y sale, quema y envenena, extirpa matando tiempo, mermando un segundo más por el menos que resta de su insulsa vida contra reloj. Además: ¿Para qué sirve?
Eso mismo redundara alrededor de la nada, justo en el centro del transitado parque en día que envejece y noche que nace. Mientras pasan los presentes a tranco distinto… Unos corren ansiosos, otros apaciguan lentos buscando las mismas avideces… Son ambiciones enfrentadas en desfile ajeno frente a su calma infinita… Además: ¿Para qué sirve?
Diera nueva al viejo pitillo pues punta resta ahumando dedos, cala profundo en hondo duelo, regresando la brisa esperanza que morirá al alba, se perderá de nuevo en lo viejo que le resulta el escenario circense… puesto no encuentra argumento que argumente, huella que otorgue, recuerdo que anime, circunstancia aun inventada capaz de capturar centésima extraviada en el vasto milenio desolado. Además: ¿Para qué sirve?
―Sirve para servirse, pues la vida es recorrido finito, una calada profunda que invade los adentros desde los afueras para acabar devolviendo lo prestado, soltando el humo.Murmurara entre exhalaciones.Y yo estoy en el linde de los que les toca devolver.
*Dedicado al viejo del cartón y su final feliz. Vagabundo apasionado por la existencia natural, nada adulterada, que sólo deseó morir reinando buen temporal. Enhorabuena, viejo. Te llegó en pleno verano aunque provocaste inviernos en esos pocos que sabíamos de ti, nunca de tu pobreza evidente que escondía la mayor de las riquezas… Humanidad desmedida y apasionada visión de vida. Enorme sabio y gran pérdida. Sin duda echaré de menos nuestras pláticas a la sombra del bananero. Hasta siempre.
P.D. He adoptado a Charlie, no te preocupes. Mi parienta no está muy de acuerdo y no tengo demasiada mano con los perros, pero lo cuidaré como si fuera mi hermano, eso sí, cuadrúpedo. Descansa viejo, descansa.
De tu colega Pepe, el de los libros, ya sabes.