Con lo puesto (Micro/inquisición)

 

Con lo puesto (Micro/inquisición)

Mirara preso ante segundo prestado que otorga libertades, tras décadas expuesto al epicentro de las soledades donde sobreviví alimentado de recuerdos… Allá fuera, marchara con lo puesto, despojado del derecho cual gracia inexpugnable de cualquier nacido. Cuando el de negra sotana se acercó al patíbulo formulando demanda en nombre de su dios excusa…
―Vos, impío que niega la existencia del Todopoderoso. Vos, arrogante hijo del diablo que pretende inducir al pecado a nuestro pueblo. Vos tenéis la llave para que el tormento marche y sólo alcance la purificación.―Besando el sagrado libro de las riquezas expropiadas.―Si solicitáis clemencia la muerte será rápida, el filo hacha acabará con vuestra pecaminosa estampa y podréis acceder a los cielos. Si insistís en negar la providencia dando la espalda a las sagradas escrituras (…) La hoguera os hará tronar suplicando clemencia aun siendo demasiado tarde. Pereceréis entre chillidos cual cochino encarado al matadero que sin ver filo, conoce su desenlace… ¿Qué decís?
La muchedumbre alienta, vitorea solicitando que no sucumba al miedo en aras del sádico entretenimiento. Mientras el falso profeta disfruta su momento finiquitando el mío. Pero (…) mirara preso ante segundo prestado que otorga libertades, para decir…
―Sois débil, un niño inconsciente que se esconde detrás de credos, de entidades, de supuestos milagros y ridículos pecados calzados a la fuerza. Hace una tarde fría, se acerca el invierno. Mejor el fuego que el filo (…) ¡¡¡Dios no existe!!!
“…Mirara preso ante el segundo prestado que otorga libertades, cuando antorcha pecado besara la leña yaciendo bajo mis pies los infernos, ahumando esperanzas, quemando hipocresías, arrasando con lo puesto pues hasta el último aliento conservé aquello que me constituye… Mi fe…”
Cuando no estar cerca del que desea procura idéntica aun en tormento, con el único afán de dominar prevaleciendo su estatus atraca cualquiera. En la tétrica edad de la inquisición, también sacrificaron a sacerdotes usando variopintos pretextos… En nuestros días aunque pueda sonar a ciencia ficción, continúan purgando inocentes en nombre de vanas creencias que únicamente buscan poder… La fe es algo personal, puedes creer en dios, en las nubes o en las guías telefónicas. Creer es creer, el resto solo oculta segundas intenciones planeadas de antemano. Puede que un par de monedas, en el mejor de los casos, o puede que todo sin excepción… En la gran mayoría.
®Dadelhos Pérez (la ranura de la puerta) 2016