viernes, 11 de marzo de 2016

Los prados Chévere




LOS PRADOS CHÉVERES por Dadelhos Pérez.





La vida es una caja de sorpresas que poco sorprende conforme adquieres experiencia, es mi humilde forma de observarla mientras ella me observa. Y vientos viejos que marcharon (o se esfumaron sin más) retornan empujando abatible en formato nueva oportunidad.
Siempre amé la soledad que me condujo a la inspiración tras la lectura entremezclada con el filme cotidiano, los cercanos y no tanto, la luz y oscuridad, lo neto y lo netamente ofusco. Bueno, ese cóctel en justo sazón con guinda ensoñada (dependiendo de quién la vislumbre, por supuesto.)
Ando en un mes duro, cargado de trabajo y pendiente de mil respuestas que debo dar lo antes posible, de entre ellas, regresar a Venezuela para ocupar humilde puesto en una editorial amiga que conocí durante mi última visita.
Hasta hace relativamente poco, era un ignorante de Internet ya que sólo la utilizaba para buscar información que costaba horas sonsacarla por las toneladas que pululan en la red, falsas informaciones o vertidas desde ideales cualesquiera. Puede que ese escollo me incitara a dar la espalda a la nube, a las redes sociales. Y fue una buena amiga, gran escritora, quien me animó a investigar por mi cuenta entrando hace menos de un año, aproximadamente, en Google plus.
Me gustaría darles las gracias por las horas y horas de lectura que encendieron la chispa inspirativa en mi alma pariendo alguna que otra composición. Y no me estoy despidiendo, sólo que desde ahora y tras mi aceptación frente a la oferta, publicaré con menos asiduidad hasta que vuelva asentarme en mi Venezuela querida después de pasar el calvario de Marzo, qué remedio.
Seguiré colaborando con EL PODER DE LAS LETRAS cada Lunes, como así acorde con los/as enormes escritores/as en su día. La verdad, ver proyectos cómo éste esperanzan alma solitaria de quién lo dio todo por las letras desde que zagal comenzara, pero como suelo decir, eso es otra historia.
Regresé a la anciana España por mi hijo hace tiempo, es un pilar fundamental en mi existencia, pero el enano ya no es tan enano e incluso me anima al retorno alegando que mi sitio natural está allá. Y puede que tenga razón, que necesite perderme por el centro del Palmar y visitar a mis viejos y viejas amantes de las letras, pasearme por las calles de San Félix, zamparme un par de empanadillas con refresco, rastrear los viejos libros de don José Gregorio en su pequeña tienda mágica, algún jugo o helado en sus puestos callejeros al son caribeño. Para sentarme en el porche de mi pequeña casita con libreta y lápiz y escribir (después de mi jornada, claro está)
En unos meses volveré a estar pleno con todos ustedes aunque con horario diferente, ha sido un enorme placer descubrirles, son tesoro inmaterial que perdurará por siempre en mi coleto gracias a sus fantásticas composiciones.
Les diré que para mí la felicidad consiste en buscarla, sin excusas, y eso mismo les deseo; una fructífera búsqueda que les traslade al nirvana de la ensoñación al mismo tiempo que pisan el suelo. Suena contradictorio pero no lo es, ustedes saben de lo que hablo al ser poetas y poetisas, que traducido como bien sabrán, poeta es quien crea desde la nada burlando así el todo, su adverso y lo que pudiera venir. El don de la magia, la magia de la verdad verdadera; tejo palabra que roza el alma transformando distancias en la lejana cercanía. Para encontrar ajena que me atrapa y me traslada en interno viaje, eso sí, sin pagar peaje.


Hasta pronto, familia.