La cena (Micro/rareza)

Puedo buscar en la consciencia su adversa nada oculta, pues pasos diera en volandas del instinto, su hermano pequeño.
Puedo componer mil odas, disecar océanos de lágrimas para llenarlos de espera, pues la esperanza versa desde el anhelo que marcha y se acerca, cual mofa frente al espejo que te mira y observas.
Puedo poder aun imposibilitado, cruzar los lagos de la celeste bóveda, anclar mis pasos junto a estrellas, llorar alegría apenado, y feliz, reír las penas…
Puedo, quiero, alcanzo y resbalo. Este juego del humano que doblega o endereza. Acunando melodías donde nada se alberga para postrar la esperanza en el tocón de la distancia decapitando mi espera, descubrirte en mi regazo o en la mesa… Abrazarte en el anhelo, diseñarte ensoñado o despertarme… O despertarme… O despertarme… O despertar en certidumbre gélida harto de…
Tantas cosas puedo y de todas las posibles sólo una me resta. Descubrir los universos fulgurantes de millones de estrellas en la mirada desconocida de dama distinta cual compás del recuerdo, a las puertas del cielo y con el carro repleto… Cumpliendo el deseo de…”
¿Quién es?
Un vagabundo que trajeron los servicios sociales. Lleva internado más de diez años, es el papá del hospital.
¡¡¡Tantas cosas puedo y de todas las posibles, sólo una me resta!!!
Es un buen poeta pero no entiendo, ¿a qué se refiere?
Tranquila, es inofensivo. Sólo quiere la cena, nada más.
“Tantas cosas puedo y de todas las posibles, sólo una me resta… La cena.”

®Dadelhos Pérez (La ranura de la puerta) 2016
Puedes acceder a las nuevas salas de LA RANURA DE LA PUERTA

Ya puedes adquirir nuestro libro benéfico pinchando aquí, toda la recaudación está destinada a Cáritas Diocesana de Valencia.

Gracias por visitarnos.